Prodigy recupera la dignidad con nuevo disco
Si la música electrónica y el rock viven hoy en un matrimonio estable, uno de los cupidos responsables por esa unión es la banda Prodigy.
En 1997, los ingleses tomaron las riendas de este nuevo ciclo con “The Fat of the Land”, disco de pistas al mismo tiempo violentas y bailables, tales como “Breathe” y “Smack my bitch up”.
Después de condensar el espíritu de la época en un álbum de pop, Prodigy se esfumó, y reapareció en 2004 con el débil “Always Outnumbered, Never Outgunned”.
Entonces, ¿Se quedó Prodigy desfasado? Es la pregunta que el grupo parece querer responder con “Invaders must die”.
A diferencia de “Always outnumbered…”, en “Invaders…” los tres integrantes originales de la banda están presentes: el productor y cerebro Liam Howlett, además de los vocalistas Keith Flint y Maxim Reality, quienes retornaron hace poco al grupo.
Con la vuelta de estos últimos, las canciones de Prodigy parecen ganar fuerza y vitalidad, a diferencia del disco anterior.
Prodigy – “Breathe”, en vivo en Moscú


