Franz Ferdinand conquistó a Lima a base de buen rock
Hasta ayer a horas de la tarde dudaba en ir a ver a estos monstruos del nuevo rock o vender las entradas; pero finalmente me decidí a ver a los escoceses y vaya que sí valió la pena.
Franz Ferdinand me hizo olvidar mi dinero malgastado la semana pasada en el concierto de Axl y sus amigos (no me atrevo llamarlo Guns N’ Roses) y entender que este grupo conformado por Alex Kapranos, Bod Hardy, Nick McCarthy y Paul Thomson son lo mejorcito del rock
europeo contemporáneo.
Eran las 9:45 y los muchachos de Franz Ferdinand ingresaron a la explanada del estadio Monumental dispuestos a todo, a romper la noche a base de rock puro, a pesar de no contar con una asistencia esperada.
La noche arrancó con una "Hola amigos. Hola Perú", por parte de Alex Kaprano, para luego tocar "Come on home", sencillo de su última placa. Luego llegaría “No You Girls”, uno de su álbum Tonight, y como “The Dark of the Matinée”, “Take Me Out”, “Michael”, sin olvidar, por supuesto, la excelente “Ulysses”, cuyo coro invitó a alucinar a más de un fanático.
Lo que marcó la primera parte de este concierto fue el festival de batería en el que se envolvieron los cuatro músicos, que nos hizo evocar a los geniales percusiones africanas y a la batucada brasileña. Desatando el furor del público asistente. Hasta allí, como dijo una amigo mío, "el concierto estaba pagado".
La segunda parte de la presentación de Franz Ferdinand fue un tributo de la banda al Perú, a su música, a los asistentes. Sobre todo con el regreso del guitarrista McCarthy quien regresó al escenario llevando una máscara de Ukuku (un ser mitológico de los andes con gran fuerza física), que pareció poseerlo por unos instante a través de los potentes riffs que dejó escuchar.
También se pudo escuchar un guiñó al rock nacional de la década de los sesenta, pues se escucho una cómplice voz de Kapranos cantar el recordado estribillo de los Saicos, el famoso "Tatatatatayayayaya", lo que causó emoción en los conocedores de aquel gesto.
Pero no solo se rindió tributo al rock, sino como el mismo Kapranos señalara a través de su cuenta en Twitter, mostró su fascinación por el género tropical peruano, la chicha, al incluir arpegios del reconocido "Ya se ha muerto mi abuelo" de Juaneco y su trabuco.
Sin duda un concierto que demostró que en Lima sí pueden tocar bandas de excelente nivel y buena performance. Más que un concierto, un espectáculo que se quedará en la retina de los miles de asistentes. Gracias Franz Ferdinand.
FRANS FERDINAD – ENDIABLADA PERCUSIÓN – LIMA

